Políticas corporativas de prevención criminal

Factores, bases y fundamentos

Autores/as

  • Luis Carranza Figón

Palabras clave:

Compliance, Prevención criminal, Deberes corporativos, Autorregulación regulada, Extinción de dominio

Resumen

Con mayor frecuencia el Derecho penal reconoce el impacto e incidencia de las actividades corporativas en el desarrollo de la vida cotidiana debido a que la empresa actualmente es considerada como un ente generador de riesgos para bienes jurídicos, situación que es y debe ser neutralizada a través del desarrollo de Políticas Internas de Prevención Criminal (PICP).

Para comprender el origen de las citadas políticas de prevención es necesario hacer referencia tanto a la figura del riesgo como a la autorregulación regulada así como a su importancia normativa, pues sólo de esta manera se consigue apreciar la necesidad de las PICP.

Es de sobra sabido que la figura del riesgo (sustentada en el adelantamiento de protección penal) encuentra sentido en la producción de peligros intolerables generados por los colectivos más allá de su lesividad y la práctica penal es manifiesta en ello, pues con frecuencia las actividades desempeñadas por empresas por su propia naturaleza estructural se encuentran asociadas al desarrollo del delito de manera directa o indirecta, independientemente del desarrollo de su actividad, lo cual se traduce no sólo en un indudable factor exponencial de riesgos para las personas y bienes jurídicos considerados individual o colectivamente sino en una forma de progreso criminal. De ello existe diversidad de ejemplos desarrollados en años recientes que hacen evidente la participación corporativa en el delito.

Publicado

2021-04-01