Depuración y descriminalización

Autores/as

  • Sebastian Scheerer

Palabras clave:

Depuración, Descriminalización, Sustitución, Inflación de la ley penal, Tipos penales redundantes, Comportamiento antipolicial, Criminalidad

Resumen

Hay espacios, que no pocas veces se tratan de áticos, sótanos, casetas de almacenamiento para el jardín o garajes, en los que a lo largo de los años, décadas y generaciones se acumulan innumerables objetos con una utilidad que resulta imposible de explicar. Constantemente se agrega algo más, se acumula, pero en realidad no se aprecia ni se cuida nada, ni siquiera se llega a clasificar algo, porque al principio no se sabe para qué podría ser bueno y porque luego cae en el olvido. Hasta que un bello día sencillamente todo es demasiado. 

También nos podemos imaginar el derecho penal como un espacio semejante. Cada vez más se suman nuevos tipos y leyes penales accesorias, sin que una considerable sustracción de lo inservible se oponga al torrente de lo añadido. Y aquí, también, nos estamos acercando al punto donde todo se vuelve simplemente demasiado. 
Las últimas grandes acciones de depuración tuvieron lugar hace mucho tiempo. Salvo las acciones de supresión de tipos penales que por casualidad se llevaron a cabo, hoy en día casi todo termina criminalizado y ya no se despenaliza más. Los principios de la Gran Reforma del Derecho Penal se han olvidado en gran medida (cuando no caídos en descrédito). Todo lo que sea posible de nombrar como bien jurídico es declarado como tal sin vacilación y la amenaza de pena junto a todo lo que ésta conlleva, incluida la vigilancia en las telecomunicaciones del área social, se expande violentamente, sin que se logre revelar el real alcance y propósito de todo esto o que alguien pudiera llegar a advertir dónde debería acabar todo.

 

Publicado

2021-02-27