Aborto, iglesia, sociedad y Estado

Autores/as

  • Jorge Ojeda Velázquez

Palabras clave:

Aborto, Iglesia, Sociedad, Estado

Resumen

El contexto en el que el aborto se convirtió en una cuestión constitucional, parte de la decisión histórica acaecida en 1973 cuando la Corte Suprema de los EE.UU. de Norteamérica emitió su decisión en el caso Roe versus Wade en la que se permitió abortar a las mujeres de aquel país, basándose en el derecho a la privacidad de la mujer sobre su cuerpo y su derecho personal a la libertad de no reproducirse.1 La Corte tomó como modelo una tabla de tres etapas trimestrales en base al desarrollo biológico del feto. En el primer trimestre de gestación prohibía la injerencia estatal en esa libertad personal; en el segundo trimestre permitía su regulación para proteger la salud de la mujer y en el tercer trimestre, autorizaba la prohibición del aborto después de haberse establecido la viabilidad del feto con el fin de salvaguardar el interés estatal en la protección de la vida del non nato. Más tarde, en el año de 1976 y siguientes, la Corte afina los puntos débiles al decidir que ni la pareja de la embarazada ni los padres ni el gobierno pueden interferir en esa decisión y que los requisitos de información antes exigidos, constituían un acoso que impedía la libertad de las mujeres a abortar. Del otro lado del océano, en 1975, el Tribunal Constitucional Alemán declaró la inconstitucionalidad de una iniciativa legislativa que despenalizaba el aborto en las primeras doce semanas de gestación por considerar insuficiente la protección que otorgaba el derecho a la vida y a la dignidad. Argumentó que, en tanto que “ser humano no nacido”, el derecho a la vida y a la dignidad humana amparaba tambiénal feto. Vinculando vida y dignidad, el tribunal alemán elevó la vida humana al rango de valor supremo del ordenamiento constitucional alemán. Declaró que aun cuando el derecho a la autodeterminación de las mujeres se veía afectado por la penalización del aborto a lo largo del embarazo; sin embargo, era más importante la vida del feto y las madres tenían una obligación constitucional, prima facie, de llevar a término sus embarazos.

Publicado

2021-03-02